
En el libro "Chile o una loca geografía" del autor Benjamín Subercaseaux, se puede leer : "...Situada al fondo de un complicado y pintoresco fiordo, la ciudad de Castro se alza risueña, con su gran calle principal en pendiente y sus pequeñas casas... El ambiente despejado y alegre nos alivia de la pesadez... Al borde del mar, algunas casas y bodegones suelen avanzar sobre pilotes, mostrando así las credenciales de perfecta ciudad chilota".
Aún recuerdo cuando crucé en canal de Chacao, tenía doce años y tengo en la memoria el azul del agua... era el más azul que había visto, mucho más que cualquier otro mar. Si visitan Chiloé en verano, les sorprenderá la calidez del clima que es atenuada por la fría brisa marina.
Si algún día van a Castro o si ya tienen la suerte de haber ido antes, les llamará la atención la iglesia que esta ubicada en la plaza principal, declarada patrimonio nacional por la Unesco en el año 2000. En uno de los costados principal de la plaza, se levanta majestuosos el actual Templo San Francisco que fué construída después que la Iglesia de Castro. También me llamó la atención los palafitos, construcciones sobre pilares en el agua que fueron adoptados en Ancud, Quemchi, Castro, Chonchi y otros puertos de Chiloé siendo casas, hoteles o lugares de comercio que sin duda le dan una indentidad propia a la isla. Como toda ciudad además existe una feria artesanal llamada Calle Lillo que posee variedad de trabajos en madera y utensillos de cocina chilota, además de vestidos de lana colgados entre los diferentes puestos de artesanías que comparten con unos "palafitos cocinerias" que ofrecen calentar el estomago con cazuelas y pescados ahumados, además del típico Curanto que ya todos conocemos.
Al norte de Castro, en el sector de la Piruquina se encuentra la laguna Pastahué, un verdadero espejo de agua dulce... allí se encuentran playas tranquilas, rodeadas de bosques nativos y cabañas turísticas para pasar días agradables. La característica propia de la flora y fauna del bosque de chiloé es el dominio de plantas con flores en vez de especies de coníferas como ocurre en otros lugares ubicados más al norte, donde dominan los pinos (en Chile todos los pinos, como Pino Insigne y Pino Oregón son especies introducidas). Esta característica es preporandente en todos los bosques australes de nuestro país.
La mitología y las leyendas son muy importante en esta zona, siendo una parte esencial de las costumbres de las personas que se aferran a las costumbres y que las siguen a pesar de los cambios de la sociedad y de la homogenización de las costumbres en todo el mundo.
Mitología de Chiloé
Desde un principio en la cultura de los aborígenes de Chiloé aparecen las eternas fuerzas motrices del universo: lo positivo y lo negativo.El movimiento continuo de ambas fuerzas opuestas que gira y gira desde siempre, está presentado en Chiloé por la lucha telúrica entre el mar y la tierra, en la personificación de los reptiles míticos CAI-CAI y TEN-TEN.El mito cuenta que hace miles de años todo el territorio de Chiloé formó parte en un solo cuerpo terrestre, unido al continente americano. Antes de producirse esta lucha hizo su aparición el espíritu de las aguas y los mares, el CAI-CAI, en forma de una culebra. Las aguas del mar iniciaron un veloz ascenso, inundando las tierras bajas, los valles, los cerros, sepultando en sus profundidades a sus habitantes.Cuando las aguas comenzaban a cubrir todo el territorio, se presentó el protector de la tierra, el TEN-TEN, iniciando un ataque contra su enemiga, elevando el nivel de las tierras y protegiendo a sus habitantes, ayudándoles a subir a las partes más altas y a algunos hombres los dotó del poder de volar o los transformó en aves. Al CAI-CAI Vilu le fue imposible alcanzar las cumbres e imponerse con sus aguas.Dejó de llover, las aguas bajaron y todo volvió a la normalidad. Pocos lograron salvarse de la gran lucha, que se prolongó por largo tiempo, los animales se transformaron en piedras, los seres humanos que no alcanzaron las cumbres de los cerros se transformaron en peces, lobos... Los valles quedaron transformados en canales y golfos, los cerros y cordillera en islas, que dieron forma a un archipiélago de belleza incomparable.
Personajes de leyendas más conocidos
El Caleuche: Buque de arte o barco fantasma, navega por los mares del sur e interior de Chiloé. Ayuda a lanchas que están a la deriva, esta tripulado por marinos desaparecidos o tragados por la Mar.Este barco mitológico se aparece en noches oscuras donde solo se ve claramente iluminado cuando los que están cerca, escuchan la canción del Chilote Marin..
Basilisco(parásito de los enfermos): nacido de un huevo de gallina vieja o gallo soltero; ser con cabeza de gallo y cuerpo de culebra; se esconde debajo de las casas de madera, se alimenta de la energía de las personas enfermas chupando su flema, provocando un desgano que lo deja sin fuerza ni para moverse, luego lo empieza a secar dejándolo como un esqueleto y sin darse cuenta, muere agónicamente en su cama.
Pincoya: Diosa marina, señora de la fertilidad, dueña de una belleza esplendorosa, alegre y sensual, vive en las playas rocosas, viene desde las profundidades del mar, su vestuario es de sargazo.Cuando hay mareas la diosa danza su baile de fertilidad con una melodía que cautiva a los pescadores, anunciando escasez o abundancia según sea el lado hacia donde ella baile; si es mirando hacia el mar la pesca será abundante y si es mirando hacia el cerro la pesca será mala (los hombres quedan admiradas y admirados con la danza sensual de la pincoya...)
Trauco: Este famoso hombre pequeño, de rostro horrible y vestuario de quilineja (arbusto de la zona), vive en los bosques de Chiloé.Ser de gran seducción, lleva en su mano un hacha con la que golpea los árboles, provocando un ruido que atrae a las mujeres, encantándolas con su magia caen rendidas a sus pies, las antiguas mujeres dicen que cuando el trauco escoge a su elegida, se la lleva al bosque para hacerle el amor.
Cuando regresé de Chiloé sentí la nostalgia normal de volver de un lugar que fué agradable y bonito, pero nunca pensé que no iría de nuevo... aunque no está todo dicho.
